Todos nosotros nacemos con talentos. Algunos seres humanos destacamos más en unas áreas en que otros no logran hacerlo y viceversa, pero cada persona en este mundo tiene al menos un talento. El problema no radica en la falta de habilidad para desarrollarnos en aquello que nos apasiona. El problema más bien está en la falta de confianza en nosotros mismos, lo que consecuentemente nos impide lanzarnos en busca de aquello que anhelamos. Algunas personas se ven más afectadas que otras.

 ROBERT T. KIYOSAKI autor del libro PADRE RICO-PADRE POBRE escribió; “me he dado cuenta de que el miedo excesivo y la duda acerca de uno mismo, son los grandes detractores del genio personal”.

“A menudo, en el mundo real, no es el inteligente el que va adelante, sino el osado”

Las oportunidades pasan frente a nosotros todos los días, pero algunos sencillamente las dejamos pasar por miedo al fracaso y otros tomamos el riesgo y aceptamos el fracaso como una posibilidad. Recordemos que las oportunidades son eso; oportunidades, antes de que surgiera nada teníamos, entonces si fracasamos en el intento nada habremos perdido y en el camino acumularemos experiencia que nos ayudará en la siguiente ocasión.