La primera regla es conocer la diferencia entre valores e inversiones y compromisos u obligaciones e invertir en el primer grupo. Comience a ocuparse de su propio negocio. Mantenga su trabajo actual pero empiece a adquirir inversiones en lugar de obligaciones o cosas personales que solamente perderán valor una vez que usted decida venderlas, cualquiera que sea la razón. Hoy en día la mayor parte de las personas piensan únicamente en viajar y comprar cosas a crédito que le restan su capacidad de invertir en activos que en el mediano y largo plazo le permitirían comprar esas mismas cosas de contado con el excedente que generan sus inversiones.

¿Cuáles son algunas de las inversiones que se pueden realizar?

  1. Negocios que no necesiten mi presencia. Si tengo que trabajar allí, no es negocio. ¡Es mi trabajo!
  2. Inversiones en Bolsa
  3. Fondos de inversiones
  4. Bienes Raíces.
  5. Propiedad intelectual.

Estas son solo algunas sugerencias, sin embargo tenga en cuenta que es importante invertir en actividades que le apasionen. Si no les apasionan, no las va a cuidar. Por ejemplo, a mí me encanta los bienes raíces, entonces cuando el mercado está deprimido, no me asusta tanto, porque eso es lo que amo hacer.